
“El que conoce a otros es entendido, el que se conoce a sí mismo es sabio”; Lao Tsé, filósofo chino, ya nos hablaba en el siglo VI a.c. de la importancia del cuidado y conocimiento personal, así como del desarrollo expresivo de la persona.
Desde el nacimiento, el ser humano es pura expresión, a medida que crecemos el hombre pasa progresivamente a otras formas de expresión corporal más sofisticadas, teatro, mímica, danza, etc... comportan con claridad señas culturales y educativas de suma importancia en nuestra área.
El profesor de Educación Física debe conocer aquellos medios y técnicas que le permitan el tratamiento adecuado de estos contenidos en sus clases. Así mismo, favorecerá actitudes de tolerancia hacia y mediante actividades expresivas, así como a su práctica tanto dentro como fuera del marco escolar.
Mediante una correcta didáctica y una adecuada metodología, deberá lograr que sus alumnos adquieran los conocimientos y hábitos básicos, de tal manera que puedan utilizar su cuerpo, como medio de expresión y de comunicación corporal en una práctica de actividad física de forma saludable, vitalicia e integral.